¿Los jugos son tan sanos como la fruta?

De un tiempo a acá los jugos se han puesto tan de moda que mucha gente incluso los ha empezado a sustituir por las frutas en sí, pensando que al hacerlo están ingiriendo el doble o triple de vitaminas que la fruta por sí sola les aportaría. Pero ¿qué hay de cierto en todo esto? 

 

Cuando escuchamos la palabra fructosa, todos damos por hecho que se trata de un tipo de azúcar bueno, sin embargo, más allá de ser bueno o malo, la palabra que mejor lo define es: natural. Casi todas las frutas lo contienen y su consumo no suele estar ligado a efectos dañinos, ya que cuando la fibra de las frutas enteras está intacta y la fructosa está contenida dentro de las células de la fruta, a nuestro sistema digestivo le toma un tiempo considerable descomponer dichas células (fibra) y eso mismo retrasa la entrada de la fructosa a la sangre. 

 

¿Qué pasa entonces con el jugo de fruta? Si tu lógica no te lo ha dicho aún, te lo explico con manzanas. Cuando metes una manzana a tu ‘Extractor de Jugos Ultra-2000’, las células de las que hablamos en el párrafo anterior se destruyen en partículas mucho más pequeñas de lo que nuestras muelas serían capaces de conseguir y el jugo de fruta, producto de la eliminación de gran parte de la fibra y que antes hubiera sido fructosa, ahora cuenta como -azúcares libres-. Sí, como la miel o la azúcar que le pones a tu té o café. “O sea… sí, pero ¿cómo?”.

 

El problema es que al eliminar la fibra, la fructosa (que, acuérdate, ya se convirtió en azúcares libres) se absorbe más rápido. Con estas subidas abruptas de azúcar, el páncreas libera mayor cantidad de insulina para estabilizar los niveles de glucosa en tu sangre. “…y eso qué, si yo no tengo diabetes”. Quizás todavía no, pero podrías desarrollarlo, y es que con el tiempo cuando este mecanismo se replica de manera constante, puede llegar a desgastarse y aumentar el riesgo de desarrollar Diabetes tipo 2.

 

“Pero ¡es que son bien ricos los jugos!”, tampoco estamos diciendo que no debes tomarlos, como todo, la clave está en encontrar un balance. Hay algunos estudios que sugieren que mientras tu número total de calorías al día no sea excesivo, los jugos pueden no tener un impacto tan negativo. De hecho, la OMS recomienda que los adultos no consuman más de 30 g. de azúcar agregada, el equivalente a 150 ml. (unos 5 caballitos) de jugo de fruta, por día. Si haces las cuentas en realidad es una medida bastante razonable. 

 

 

“¡Ah, se me olvidaba! Y ¿los jugos verdes?”. Los jugos que además de fruta tienen vegetales pueden aportar más nutrientes y menos azúcar pero, volvemos a lo mismo, carecen de fibra valiosa que ayuda a retrasar el proceso del que ya te hablé líneas arriba.

  

Lo ideal es hacer las paces con la fibra. Las dietas altas en su contenido ayudan a reducir el riesgo de desarrollar enfermedad coronaria, accidente cerebrovascular, presión arterial alta y diabetes. Además ¡la fruta masticada también es rica! Ya si te quedas con ganas de más, siempre puedes echarte tus 5 shots de juguito al día. 


Vuélvete una prioridad en tu vida, sabemos que no será fácil, pero recuerda que el placer de escuchar consiste en hacerlo para entender, no para contestar. LERK, tu aliado en el placer.

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