Guía básica para el cuidado del pelo

Independientemente de la textura, el color o el estilo, hay una cosa que casi todo el mundo quiere: un cabello que parezca que ha pasado por las manos de un estilista profesional cada semana.

 

Pero si simplemente no tienes tiempo en tu lista interminable de cosas que hacer, y si prefieres esos 20 minutos adicionales en la cama a esperar a que el tratamiento para el cabello rico en queratina haga su magia, entonces esta guía básica para el cuidado del pelo es para ti. 

 

1. Reconsidera la forma en que te lavas el cabello

El lavado excesivo puede dañar el cabello, especialmente si está decolorado, teñido, ha sido tratado químicamente o es naturalmente muy seco o poroso. Cuando te lavas el cabello todos los días, eliminas los aceites y proteínas naturales que necesitas para mantener tu cabello y cuero cabelludo saludables, así que trata de limitar el lavado del cabello a tres veces por semana si puedes.

 

2. Utiliza protección para tu cabello

El cabello puede dañarse tanto con los rayos UV como con las secadoras de pelo, por eso cuando te seques el cabello en casa, usa siempre un protector de calor. Hay diferentes tipos de sprays que funcionan como protectores, así como acondicionadores que te protegen de adentro hacia afuera. 

 

 

3. Sécalo correctamente

Voltea la cabeza y sacude el cabello mientras se seca. Cuanto más te muevas, más volumen obtendrás. Una vez que esté seco en un 80 por ciento, voltéalo hacia arriba y sécalo con una secadora por secciones para suavizarlo. Nunca acerques la secadora directamente al cabello.

 

4. Usa las herramientas correctas

Piensa en tu cabello como en tu piel: lo que te pongas lo afectará. Invertir en productos y herramientas de buena calidad hará que el cabello luzca y se sienta sano y fuerte. En casa, debes tener un cepillo redondo para secar con secadora, un cepillo para peinar y un peine de cola para mover un poco el cabello. Dicho en otras palabras, vale la pena invertir en buenos cepillos. Procura mantenerlos limpios y libres de cabello muerto, aceite y acumulación de productos, lavándolos con una mezcla de bicarbonato de sodio y agua tibia una vez al mes.

 

 

5. Usa el acondicionador correcto

Un buen acondicionador también es crucial cuando se trata de cualquier tipo de cabello, pero especialmente cuando lo tienes grueso y rizado. No existen los acondicionadores de dos minutos, el acondicionamiento profundo implica el uso de un acondicionador que le dará humedad y fuerza (proteína) al cabello. Debes usar calor aplicándolo mientras te bañas y déjalo reposar mientras terminas de ducharte. De preferencia usa acondicionadores sin enjuague y, como ya lo mencionamos líneas arriba, no lo laves con shampoo tan seguido. 

 

6. Mejora tu técnica de cepillado

En caso de que lo tengas medio o largo, entiende que una cosa es cepillarte y otra muy diferente es arrancarte los mechones sin pensar. Ser demasiado agresivo solo causará daño. Para un cabello perfectamente brillante, sano y desenredado, debes cepillarte el cabello dos veces al día y evitar hacerlo desde la raíz ya que causa daño. Hazlo de abajo hacia arriba.

 

7. Refuerza los cuidados según tu tipo de cabello

  • Cabello fino: Las personas con cabello fino deben tener cuidado cuando se trata de cualquier cosa que contenga algún aceite, como el de argán, coco u oliva. Si bien hidratan increíblemente, estos ingredientes pueden ser demasiado para el cabello fino, ya que agrega peso al cabello haciéndolo plano y flácido. El aceite de aloe es una buena alternativa, ya que es mucho más ligero y nutrirá sin dejar el cabello con un aspecto o una sensación grasosa.
  • Cabello grueso: El cabello grueso necesita más hidratación que el cabello fino y vale la pena invertir en productos que equilibren la humedad, si tu cabello es propenso a enredarse, elige productos alisadores livianos que lo controlen sin que pierda su estilo. Si tu cabello está quebrado o rizado, es posible que necesites una crema más espesa.
  • Cabello rizado: El cabello rizado a menudo puede deshidratarse, ya que es más difícil para los aceites naturales viajar por el pelo y cubrir todo el mechón. El aceite de jojoba y el karité son perfectos ya que son similares a nuestros propios aceites capilares naturales. Este tipo de cabello puede ser difícil de peinar si se lava en exceso debido a que se esponja, pero no caigas en la tentación de usar algo demasiado pesado como el gel, ya que opacará tu color y terminará causando aún más daños. Un tratamiento previo al lavado con shampoo puede hacer maravillas en este tipo de cabello, dándole brillo e hidratación.

 

Como puedes ver, tener un cabello sano no implica tantos esfuerzos como cualquiera podría imaginar. Recuerda que cuidarte también es productivo, así que empieza hoy mismo y vuélvete tu mayor prioridad. Lerk, tu aliado en el placer.

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