¿Los astronautas pueden tener sexo en el espacio?

Durante mucho tiempo se ha rumorado que los astronautas podrían haberse “conectado” en órbita, tal vez incluso como parte de experimentos secretos de sexualidad en el espacio realizados por los gobiernos. Sin embargo, dichas teorías podrían ser únicamente producto de la imaginación.

 

Y es que de acuerdo a Valery Bogomolov, funcionario espacial ruso, “no hay evidencia oficial o no oficial de que haya casos de relaciones sexuales o la realización de experimentos sexuales en el espacio”. Al menos, en la historia de la exploración espacial rusa o soviética.

 

¿Y en la NASA? El mismo Bogomolov dijo que “en cuanto a la exploración espacial estadounidense, bueno, simplemente no tengo la información para negarlo categóricamente. Sólo hay rumores anecdóticos en los que no vale la pena confiar”.

 

 

A propósito de estos datos innecesarios para pláticas trascendentes, el sitio pornográfico PornHub lanzó por ahí de 2015 un crowdfunding para rodar una película porno en el espacio, y si bien la idea podría parecer cachonda, los expertos piensan que “lo más difícil en gravedad cero es que la pareja se mantenga unida, hay que estar asegurándose constantemente de que no se separen y puedan llegar al clímax sin que se convierta en una auténtica pesadilla”. Dicho en otras palabras, podría ser mucho más difícil y menos satisfactorio de lo que la gente piensa.

 

Por otro parte, Athena Andreadis, bióloga de la Universidad Médica de Massachusetts, dijo que al no haber tracción estarían constantemente golpeándose contra las paredes. Si bien una diseñadora americana ha creado un traje donde pueden meterse dos, lo cierto es que la peli porno perdería bastante gracia con esta solución.

 

Otro problema real es que la sangre no fluye muy bien en gravedad cero y para que el hombre pueda tener una erección y eyacular la sangre debe fluir sin ningún problema. En pocas palabras, PornHub podría juntar el dinero y llegar al espacio, pero ni con la Porn Star más reconocida del momento sería capaz de “levantar los ánimos” del protagonista, eso sin contar el problema del sudor, ya que la gente suda mucho más en el espacio, y todos sabemos que el sexo es sinónimo de una buena sesión de sudoración. 


Así que lamento desilusionarte pero si de por sí, los astronautas ya tienen suficientes problemas allá arriba, pensar en añadir uno más no creo que sea una buena opción.  Por eso mismo la NASA  tiene una estricta política de no permitir mantener relaciones sentimentales a bordo. “¿…Y si se enamoran?”. No hay nada escrito, pero de ser así, ambos deberán viajar por separado y jamás en la misma misión. Al final, en la tierra o en el espacio, la variedad es la madre del placer. LERK, tu aliado en el placer.

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